28.06.10


Con el paso de los años la piel pierde flexibilidad, tono, etc. Dado a que las células se dañan por las agresiones que sufren por distintas circunstancias.

Algunas de las causas ajenas al paso de los años que causan daños en las células de la piel son el tabaco, una exposición solar excesiva y sin protección, una mala alimentación, el alcohol, la polución,...

Para paliar estos efectos y conseguir una piel con una apariencia más joven, saludable y fresca es necesario tener una buena suplementación vitamínica y antioxidante. Que actuarán desde dentro del organismo para mostrar sus efectos en el exterior.

La Vitamina C interviene en la síntesis de colágeno, constituyente del tejido cutáneo. Así mismo también existen fuentes naturales de colágeno como sería el caso de la Gelatina. El aporte de colágeno le otorga resistencia a la piel.

Por otro lado la Vitamina A, que podemos encontrar en forma de Betacaroteno, que sería el precursor de la misma. Evita la aparición de radicales libres, que surgen con la exposición solar, además de contribuir a broncear nuestra piel, porque ayuda al desarrollo de la pigmentación.

La Vitamina E protege las células de compuestos tóxicos y radicales libres que participan en el envejecimiento cutáneo.

El Selenio actúa junto a la Vitamina E manteniendo la elasticidad de los tejidos y protege a las células de las toxinas.